Disgaea 4 es un imprescindible para los amantes del género, y NIS demuestra que actualmente son el referente del rol de estrategia de tablero, así como lo fue Square Enix en los años 90. Está aún a un paso de la perfección, ya que sigue sin apostar por el juego online de manera seria, y echamos en falta una función tan básica como el guardado durante una batalla –algunas son tan complejas o largas que lo piden a gritos-. Pero aunque esta entrega no acomete ninguna revolución, se apoya en las sólidas bases de la saga y mejora todos los aspectos, incluso el gráfico, del cual, aunque aún podríamos pedir más, es un aspecto casi "menor". Y a pesar de que la historia principal te puede llevar 50 horas, tienes centenares aseguradas si quieres exprimir todo de este juego y alcanzar el nivel máximo, 9999.
Un juego tan adictivo que te costará apagar la consola, y el mejor Disgaea hasta la fecha. ¿Qué más se puede pedir del mejor exponente, remakes aparte, de la estrategia de tablero disponible hoy día?
Disgaea 4: A Promise Unforgotten es, hoy por hoy, el mejor juego estratégico del mercado.
Su jugabilidad no tiene rival, nunca nos sentiremos molestos por la cámara, ya que podemos controlarla como queramos. Siempre tendremos el control total sobre lo que queremos hacer y hay más opciones que nunca para entretenerse.
En resumen, si al humor característico de la saga y sus personajes carismáticos, le sumamos encima la posibilidad de los sprites en HD o los clásicos -según lo que queramos ver- y todas las nuevas opciones tan divertidas que explotar si uno tiene la consola conectada a la red, nos encontramos con un juego al que uno nunca ve el final ni se le quitan las ganas de seguir dándole caña. Y al mismo tiempo es un juego que no tiene por qué absorber horas al jugador si éste sólo quiere pasarse la historia y no hacer nada más, ya que con ser capaz de vencer a un nivel 100 basta, y eso hablando de un juego donde uno puede tener nivel 9999 y renacer cuantas veces quiera para ser más poderoso, es una minucia.
Gráficos 80
Son agradables a la vista, pero podrían tener un mejor tratamiento, al menos las partes poligonales.
Sonido 90
Doblaje de lujo y melodías muy acertadas.
Jugabilidad 87
Requiere mucha paciencia, pero es de lejos el rol táctico más completo y duradero hasta la fecha.
Diversión 89
Casi infinito, sin exagerar. Su gran mundo de posibilidades nos da juego para mucho, mucho tiempo si lo buscamos.
Alternativas
Disgaea 3: Absence of Justice es lo más parecido. Quizás Enchanted Arms...
El sello de la serie: humor y estrategia elevados exponencialmente. Las sardinas y los Prinnys.
Apenas ha avanzado con respecto a Disgaea 3. Tiempos de carga infames.
Nota final 88
Uno de los juegos de rol táctico más complejos hasta la fecha, pero sus novedades repecto al anterior saben a poco.
Por cierto, se me olvidó comentar que el doblaje al inglés es sublime. Lo estoy jugando de esta forma, y la verdad es que hasta ahora es una auténtica delicia .
Nada nuevo, con los ultimos juegos de NISA (Atelier Totori y Bleach) ha pasado lo mismo, no se cumple con la fecha de salida y no a todas las tiendas llegan a la vez. Namco Bandai se está luciendo con la distribución...
Gráficos renovados, un nuevo plantel de personajes y otra disparatada historia en el Netherworld son el telón de fondo de un nuevo Disgaea que llega para gran satisfacción de todos los amantes de los SRPG por turnos en general, y de los de la propia saga en particular.
Nota
MeriStation
8.5
Muy Bueno
Conclusiones
Disgaea 4 se puede considerar como el mejor de la saga, tanto porque ha conseguido crear una historia notable y una gran selección de personajes como por la suma de mecánicas de anteriores juegos y su mejor cohesión, combinado con las novedades propias de la nueva versión. Por supuesto, el primer Disgaea siempre tendrá un lugar especial en el corazón de muchos aficionados, pero con esta cuarta entrega Nippon Ichi ha conseguido pulsar las teclas adecuadas para revitalizar la saga y prepararla para el futuro, además de crear un juego pensado para aficionados pero que también da la bienvenida a nuevos aficionados, gracias a un mejorado sistema de tutoriales. Es, en definitiva, un gran SRPG y una gran entrega dentro de su saga particular, un juego absolutamente recomendable para aquellos interesados en el género -y eso sí, con un conocimiento mínimo de inglés, pero eso a estas alturas de campeonato no es ninguna sorpresa ya que ningún Disgaea ha sido traducido ni lo será jamás, es lo que tiene ser un juego minoritario y es absurdo pedirle peras al olmo, bastante suerte hay de que haya distribución europea, aunque sea con retraso con respecto a la americana donde el estudio japonés sí tiene sede-.
Lo Mejor
Es Disgaea, pero mejorado, eso es ya una buena noticia de por sí para los amantes del SRPG.
Las mecánicas introducidas con Disgaea 3 se han refinado y resultan más coherentes.
Las novedades introducidas en esta cuarta entrega funcionan muy bien.
El elenco de personajes y la historia están a un gran nivel.
Excelente banda sonora, como de costumbre
La mejora gráfica con el recreación HD de los sprites le sienta muy bien.
Lo Peor
Quizás la mejora gráfica podría haber sido más ambiciosa.
Es hora de empezar a introducir un mayor número de nuevas unidades secundarias.
El creador de mapas está desaprovechado para lo que podría ofrecer.
Disgaea en MeriStation
Disgaea: Hour of Darkness 8.5
Disgaea 2: Cursed Memories 8.5
Disgaea 3: Absence of Justice 7
Disgaea 4: A Promise Unforgotten 8.5
Ya sea por su inconfundible humor absurdo o por lo profundo de su mecánica, recibir una nueva entrega de Disgaea es siempre un motivo de gran alegría. A pesar de que los RPGs japoneses llevan ya cierto tiempo de capa caída, los amantes del género han tenido siempre en Nippon Ichi un valor seguro, siendo su saga Disgaea un ejemplo claro de lo mucho que pueden ofrecer todavía este tipo de juegos. Hoy analizamos su cuarta entrega, un Disgaea 4: A Promise Unforgotten que se presenta en PlayStation 3 como un RPG por turnos de corte clásico, caracterizado por una gran profundidad, infinidad de horas de juego por delante y un peculiar vampiro aficionado a las sardinas...
Las desventuras de un vampiro amante de las sardinas
Olvidaros de historias de superación, de adolescentes desconocidos que acaban salvando el mundo y del resto de estereotipos clásicos de los RPGs japoneses. Si por algo se ha caracterizado Disgaea en sus diferentes entregas es por una avalancha de humor absurdo que, afortunadamente, sigue presente y más en forma que nunca en este cuarto episodio. Nuestro protagonista será Valvatorez, un vampiro tirano que, por una promesa tiempo atrás, dejó de alimentarse de sangre humana. Aficionado desde entonces a las sardinas, perdiendo sus poderes y olvidando casi a quién y por qué hizo su promesa, nuestro vampiro ha dejado a un lado su labor de tirano para hacerse entrenador de prinnys, una especie de pingüinos azules que representan almas humanas que han caído en el inframundo.
Los años pasan y resulta que la maldad humana está haciendo que la cantidad de prinnys en el Inframundo vaya en aumento, hasta tal punto que el Gobierno pone en marcha un plan para acabar con esta superpoblación. Esta situación a Valvatorez ni le va ni le viene, pero resulta que alguno de sus recién graduados prinnys son raptados justo después de prometerles que les daría una sardina por su esfuerzo... y para nuestro protagonista sus promesas son sagradas. Así que sin pensárselo ni un momento, y acompañado de su fiel sirviente Fenrich, Valvatorez se enfrentará a todo y a todos para poder cumplir su promesa: derrocar el gobierno e instaurar su propia tiranía.
Como podéis intuir, el surrealismo y el humor absurdo siguen siendo las principales armas de la base argumental de este cuarto Disgaea, pero lo mejor es que todo lo que viene a continuación es un no parar de risas aseguradas. Situaciones y diálogos memorables, personajes secundarios a cada cual más alocado, gags dignos de los mismísimos Monty Python... aunque quizás lo que más destaca es que si bien puede parecer una comedia ligera para echarse unas risas, el juego no evita tampoco tocar temas políticos e incluso de cierta crítica social que le dan una profundidad más que interesante. Estamos ante un juego que os durará decenas de horas y que tiene la habilidad de estamparnos una sonrisa en la cara de principio a fin.
Jugabilidad
Entrando en su planteamiento jugable, el título que hoy nos ocupa añade ciertas novedades a la fórmula que ha seguido siempre la saga Disgaea, pero manteniendo inalterables en todo momento esas mismas bases. Así pues, nos encontraremos en una especie de zona central desde la cual irá avanzando la historia, donde podremos adquirir equipo y objetos, curar a nuestras tropas, guardar la partida y, lo más importante, acceder a las diferentes misiones, donde tendremos que superar unos combates que son la verdadera alma de este juego. Estos combates son por turnos, en los que tendremos que mover por un tablero cuadriculado a nuestros personajes y realizar los ataques o acciones pertinentes para, una vez terminado nuestro turno, esperar a que actúe el enemigo, luego volver nosotros a la acción, y así hasta terminar con todos los rivales.
Si bien esta base es sencilla de aprender y tiene los tutoriales apropiados al principio para ello, al poco nos daremos cuenta que esto es sólo la punta de un enorme iceberg. Al poco tiempo entrarán en escena los geo-blocks y los geo-panels que modificarán las propiedades del escenario y de los personajes que están sobre su zona de influencia, las diferentes alturas de niveles, la posibilidad de agarrar aliados y enemigos para lanzarlos a distancia, la habilidad de convertir monstruos en armas, de fusionar dos monstruos para crear una criatura más poderosa (que también podremos convertir en arma), la realización de combos entre personajes... y así podríamos seguir un buen rato.
Respecto a Disgaea 3 hay algunas novedades como la citada fusión de monstruos, pero donde realmente se aprecia un salto cualitativo es en el diseño de los mapas de combate. Todos son muy diferentes entre sí, cada uno ofrece un desafío que nos hará pensar bastante nuestro próximo movimiento, obligándonos a hace uso de todas nuestras posibilidades y siempre encontrando nuevas formas para retarnos y para ofrecernos algo distinto a cada paso. Ya avisamos que no se trata de un juego sencillo y que, la habitual técnica de coger a las unidades más poderosas y arrasar en bloque, aquí funcionará muy pocas veces. Es una experiencia exigente pero que al mismo tiempo sabe recompensar al jugador, que se adapta tanto para echar partidas cortas como para tardes maratonianas de fin de semana.
Pero hay más, mucho más. Además de seguir las misiones principales, también entrará en escena una zona denominada Cam-Pain, que podríamos definir como la parte “política” de la trama, donde tendremos que ir poniendo personajes en un tablero siguiendo unas determinadas reglas; luego tenemos el Congreso con su sistema de votaciones y a través del cual poder crear nuevos personajes para nuestro equipo u objetos poderosos (entran aquí también en liza los sobornos); el casi infinito “ítem world”, donde para evolucionar un objeto o arma podremos adentrarnos en su mundo, superando una serie de combates aleatorios para poder ir mejorando sus características; el sistema de torturas para poder descubrir interesantes objetos ocultos... y así más sorpresas que os iréis encontrando según pasen las horas.
Lo mejor de todo lo enumerado en el párrafo anterior es que no son simples mini-juegos ni detalles anecdóticos, sino que cada uno de estos sistemas es realmente profundo, tienen su mecánica propia y logran entretener de verdad durante horas, haciendo que el desarrollo sea mucho más variado de lo que podríamos pensar en un principio, complejo en su esencia, pero que recompensa al usuario por su esfuerzo. ¿Su principal problema? Pues que no se explica todo al detalle, y si no contáis con el bagaje de algún Disgaea anterior, en muchos casos os sentiréis abrumados ante la cantidad de posibilidades que ofrece ya desde un principio, haciendo que muchas veces os peleéis durante horas a fuerza de ensayo y error para llegar a dominarlo.
En total, si no os andáis con demasiados rodeos, la campaña os puede durar tranquilamente unas 40 horas, que se dice pronto. Pero lo bueno es que, una vez terminado, todavía hay mucho más por hacer. Podéis intentar acceder a los diferentes finales, podéis desbloquear nuevos personajes, incluyendo algunos clásicos de anteriores entregas, podéis acceder a una nueva zona realmente complicada llamada Land of Carnage y podéis entreteneros hasta alcanzar el nivel 9999 de vuestros personajes (más o menos con un nivel 90-100 ya se puede terminar la campaña). Es decir, más allá de la historia y de su campaña, si os gusta la propuesta de Disgaea 4 tenéis un juego con contenido suficiente como para poder dedicarle tranquilamente más de 100 ó 120 horas. Y, a lo dicho, añadidle las opciones online, que describimos a continuación.
Multijugador
Una de las novedades que se introducen en esta cuarta entrega es una especie de modalidad online, que al final ha quedado un poco más encorsetada de lo que habían prometido en un principio. Por un lado podremos utilizar un editor para crear nuestros propios mapas de combate, que luego podremos compartir con otros usuarios para que jueguen a ellos, y viceversa. El problema es que no se permite el combate jugador contra jugador como tal, lo cual habría sido un añadido realmente interesante. La única interacción con otros usuarios es a través de una serie de barcos que podremos configurar a medida, y que surcará “los mares de Internet” luchando contra otros jugadores, aunque el combate es automático. También se permite entrar en el senado de amigos y recibir sobornos, pero no deja de ser algo puramente anecdótico. Se agradecen los añadidos, pero estos podrían haber dado mucho más de sí.
Gráficos
Uno de los detalles que más se le criticó a Disgaea 3 en su día fue su apartado gráfico, más cercano a lo visto en una PlayStation 2 y muy lejos de aprovechar la potencia de la consola actual de Sony. Este aspecto se ha cuidado mucho más en este cuarto episodio, que si bien mantiene su clásico diseño 2D en los personajes y 3D en escenarios, ha dado al fin el obligado salto a la alta definición, ofreciendo un resultado a la vista mucho más agradable. Donde más se nota es sin duda en el diseño y animaciones del personajes, pero conscientes de que muchos de sus seguidores preferirán el estilo antiguo, han incluido una opción para bajar esta definición.
Dicho esto, y a pesar del notable salto respecto a su predecesor, no estamos hablando ni mucho menos de un título puntero, con escenarios poco detallados y aspectos muy básicos, pero al menos sabe lucir bien, es vistoso, colorido y se mueve a las mil maravillas sin ningún tipo de ralentización, a pesar de manejar un gran número de personajes en pantalla.
Música/Sonido
Trabajo excelente a nivel sonoro el que ha realizado Nippon Ichi y al que ya nos tienen acostumbrados. El apartado musical se nota muy trabajado, adecuándose como un guante a cada situación que se presenta en campaña, ya sea de pleno combate o en los momentos más cómicos e incluso serios (que también los tienen). Suelen ser temas de tono alegre, pero por momentos también nos sorprenden con algunos épicos e incluso cantados (en japonés). Los efectos sonoros también son contundentes, dando el peso y la contundencia necesaria a cada acción que realicemos.
Pero lo más significativo y de mayor calidad, es la excelente labor de doblaje al inglés que se ha realizado (se incluye también la posibilidad de escucharlo en japonés, para quien lo prefiera). Las voces y las actuaciones de los diferentes actores son fantásticas, representando a la perfección el carácter y la forma de ser de cada personaje, y en un juego como este con personalidades tan marcadas, es algo que se agradece enormemente y que ayuda a meternos mucho más en situación.
Edición Española
El principal problema de Disgaea 4 es que, una vez más, nos ha llegado en un perfecto inglés, tanto en textos como en voces (aunque como ya hemos dicho las voces también están en japonés, para quien lo prefiera). No usa un inglés particularmente difícil, pero aquellos que no dominéis el idioma, la verdad es que os perderéis por completo tanto su historia como muchas de las explicaciones que se dan para entender sus, por momentos, enrevesadas opciones jugables.
Conclusión
Disgaea 4: A Promise Unforgotten no es sólo un gran RPG táctico, sino también uno de los mejores trabajos que ha realizado hasta la fecha Nippon Ichi. Posee una historia genial repleta de personajes memorables, un sistema de combate excelente y profundo, una campaña extensa y mucho más contenido para poder seguir jugando y disfrutando de él durante infinidad de horas más. Desafiante, retador, muy bien balanceado, divertido, variado y capaz de mantener el intacto el interés durante horas, lo único que se le puede echar en cara es lo áspero que se hará para los nuevos en la saga y, obviamente, que nos ha llegado en perfecto inglés.
Lo mejor: La historia, el humor que destila y unos personajes inolvidables. Divertido, entretenido y profundo. En su género, de lo mejor que te puedes encontrar a día de hoy, y posiblemente la mejor entrega de Disgaea. El diseño de escenarios. La amplia variedad de posibilidades que ofrece. Te dará unas 40 horas como mínimo para terminar la historia, y luego hay contenido para muchas más horas. El apartado sonoro en general. Aporta un salto gráfico importante, mucho más agradable a la vista.
Lo peor: Nos ha llegado en inglés, siendo imprescindible su dominio para poder disfrutarlo. Bastante complejo de entrada para todos aquellos no familiarizados con la saga. A pesar del salto gráfico que ha dado respecto a Disgaea 3, podría pedírsele más. Las opciones online han quedado un tanto desaprovechadas.
El juego me llegó ayer y ya llevó más de 6 horas de juego. Aun voy por el capitulo 2 pero el juego me está gustando que estoy tomando mi tiempo en subir mis personajes y disfrutar de los combates. Es dificil encontrar puntos flojos a este juego.
El juego me llegó ayer y ya llevó más de 6 horas de juego. Aun voy por el capitulo 2 pero el juego me está gustando que estoy tomando mi tiempo en subir mis personajes y disfrutar de los combates. Es dificil encontrar puntos flojos a este juego.
Prácticamente imposible diría yo
La verdad es que el juego es sublime en todos los aspectos (jugabilidad, personajes, historia...)