Registrado: 20 Dic 2012 Mensajes: 77
|
26/12/2012 03:41:34
|
|
| Frizick escribió: | Un híbrido no enchufable (que son la mayoría) carga su batería durante los momentos que no estés acelerando, el motor eléctrico se invierte y actúa de generador, recargando las baterías. Cuando está andando, el coche se apoya en la combinación de los 2 motores, eléctrico y térmico. A baja velocidad suele impulsarse con el eléctrico, conforme gana velocidad el motor térmico va entregando la potencia que eléctrico no consigue generar y a alta velocidad el coche va impulsado prácticamente solo por el térmico.
Si conduces mucho por ciudad y a ritmo tranquilo, al estar arrancando y parando con frecuencia, es cuando más rendimiento le vas a sacar al sistema híbrido. El motor eléctrico impulsará el coche en las arrancadas, quitando mucho trabajo al motor térmico (y por tanto impidiendo que gaste apenas gasolina) y ademas, al parar con frecuencia, las baterías se recargarán constantemente por lo que el motor eléctrico siempre ayudara.
En cambio a velocidad alta y constante, por autopista o carretera, al necesitar mucha más potencia, y por lo tanto más participación del motor térmico, y además bajo una demanda de energia constante, sin apenas frenadas, las baterías no conseguirán recargarse al mismo ritmo que se descargan, por lo que se acabarán agotando y el coche se moverá solo con el motor térmico. Con el inconveniente además de que es un coche que, por culpa del sistema eléctrico (motor, baterias), pesa en torno a 200 kg más que uno equivalente con motor diésel. En estos casos, para largos viajes, un coche diésel ofrece mejor consumo que uno híbrido.
Respecto a los datos de consumo que ofrece el fabricante, ellos siempre te van a ofrecer el dato en las mejores circunstancias posibles, con una conducción ideal, en este caso esos 3.8 sería con una conducción muy relajada en ciudad, pero en autopista y conducción normal sería un par de litros superior. Esto sucede con todos los fabricantes y todos los tipos de motor.
Un híbrido enchufable tendría prácticamente las mismas ventajas e inconvenientes, pero con la ventaja de que tiene una batería mayor, con mayor autonomía y que permite recargarla además aunque no se esté circulando. Apenas hay coches de este tipo, no se si es una ventaja real, o siempre ecología de cara a la galería. El sistema híbrido convencional (no enchufable) es el que ahora mismo está puesto en práctica y tiene una eficacia comprobada.
Luego está el tema de si realmente compensa económicamente comprarse un híbrido. Incluso aunque circules casi siempre por ciudad y por tanto saques un consumo menor, hay que tener en cuenta que son coches que valen más dinero que uno convencional, y haciendo los cálculos te sale que hay que usarlo durante muchos años para que realmente compense, pero bueno, también tiene sus ventajas, importantes, entre ellas la suavidad y la ausencia prácticamente de ningún ruido (he montado en varios Prius y son coches muy muy cómodos y silenciosos).
En resumen, el consumo de un híbrido es inferior en ciudad, pero superior en carretera-autopista. Si tuviese que comprar un coche económico para largos viajes me decantaría por un TDI. En cambio si lo usara en ciudad un híbrido sería una opción interesante, aunque más que por la reducción de consumo (que existe, pero es pequeña), sería por el superior confort que ofrecen.
|
Totalmente de acuerdo. Yo no lo habria explicado mejor.
|