Registrado: 7 Dic 2007 Mensajes: 23.434
|
31/03/2012 13:01:00
|
|
Habría que convenir de una vez por todas en que José Mourinho debe ser, con diferencia, el mejor entrenador del mundo. Un monstruo. Debe serlo el técnico que lleva a su equipo tan fuerte como lo lleva, a pesar de citarse con su capitán después de cada entrenamiento para darse de bofetadas en el patio trasero; debe serlo, a pesar de perder horas y horas de trabajo para negociar su futuro con no se sabe bien cuántos clubes ingleses al mismo tiempo; debe serlo, a pesar de no tener ni puñetera idea de fútbol, ni cuál debe ser el centro del campo adecuado para cada choque; debe serlo, a pesar de tener que alinear todos los días a un macarra egoísta engominao para que se hinche a marcar goles; debe serlo, a pesar de tener un central que no es un central, sino un asesino con carné de futbolista que debería estar cumpliendo cadena en la Meco hace años; debe serlo, a pesar de planear más sus ruedas de prensa que los partidos; debe serlo, a pesar haber fichado sólo a troncos porque así vive mejor su agente trincón; y debe serlo, seguro, pese a que uno de esos fichajes, además de un tronco, sea un fumeta. Definitivamente, Mourinho es el mejor entrenador del mundo. Un máquina. Si no, no se comprende.
CASILLAS. «No sé si es por mí o por el Real Madrid», se pregunta en alta voz, en referencia a lo que su equipo y él entiende como una campaña de hostigamiento al equipo por parte de la prensa. Pese al contundente resultado en Nicosia, el terreno del Real Madrid sigue minando. Cuidado con pisar en falso. Y si lo hacen, también: cuidado.
Hace ya un tiempo que es conocido que Iker Casillas y Mourinho no se van juntos todas las noches al bingo. En realidad, Mou no lo hace con ninguno de sus jugadores. Tampoco Casillas lo hace con otro compañero. El entrenador cree que el portero debe mejorar en ciertos aspectos, lo mismo que el guardameta piensa de su técnico. De hecho, Mou piensa que, todos, empezando por él, deberían mejorar. O sea, fútbol. Que Mou e Iker no se lleven como Bob Esponja y Patricio parece el anuncio del fin del club. «La historia de Casillas es una buena historia, pero no existe. No tengo ninguna historia con él, ni con ninguno de mis jugadores. No tengo nada», afirmó el entrenador. «Es que su entorno...», le vinieron a decir. «Mi entorno no existe. Hay gente que habla de mi entorno, pero no existe. Puede existir en relación a mis temas privados o vida social. A nivel deportivo no tengo entorno. En el fútbol mi entorno soy yo, nadie más», afirma muy serio el entrenador.
EL SILENCIO. Tras el encuentro frente al Apoel de Nicosia, el equipo rompió el silencio que había mantenido desde el agitado partido de Liga en Villarreal. Mou intenta explicar por qué lo primero y por qué lo segundo. Sus argumentos tienen que ver con la sensación en el vestuario de que no se le está tratando con objetividad: «Fue una decisión consensuada porque no queríamos hablar de arbitrajes, ni de líos. La temporada pasada en las semifinales de Champions, salimos, abrimos nuestro corazón y vosotros [a los periodistas] nos matasteis. Esta temporada en Copa hemos salido para criticar al árbitro y hemos sido criticados por eso. Tras Villarreal, decidimos todos que sobre ese partido no íbamos a hablar ni a criticar. No podíamos hablar calientes para que nos sancionaran más. Pensábamos que estábamos haciendo algo positivo y al final también nos criticasteis. El problema no es nuestro, es vuestro. Decidid qué es mejor, si decir la verdad y salir en cualquier circunstancia o pensar que vamos a crear polémica y no salir a hablar...».
SU FUTURO. Desde que Mou fichó por el Madrid su contrato de cuatro años, la prensa echa carreras a ver quién anuncia antes el próximo destino del portugués. Se ha convertido, según parece, en una prueba en la que casi todo está permitido. Nada que ver con las del pobre Fernando Alonso.
A Mou se le ha colocado a lo largo de estos 20 meses en el Chelsea, el Inter, el Manchester United, el Anzhi Majachkalá ruso, de nuevo el Chelsea... Pese a que le quedan dos años y dos meses más de contrato, pocos son los que apuestan por su continuidad. Y verdaderamente se hace bastante complicado imaginar que sea así, teniendo en cuenta la gigantesca presión a la que se ve sometido. Con esto, sí que no contó en su día Mourinho.
José Antonio Abellán anunció el pasado jueves en Punto Radio que el portugués ya había llegado a un acuerdo con el Manchester City, hoy rebosante de millones de libras a cuento de su dueño, un jeque que se hace llaveros con bolas de diamante. «¿Puede usted negar esa información?», le preguntan desde la mencionada emisora: «Sí, si puedo», contesta. «No tengo necesidad de hablar sobre un asunto que del que no hay nada que hablar. Tengo dos años más de contrato, nunca he dicho que no me quedara y, por lo tanto, no tengo que estar hablando y respondiendo a vuestras preguntas sobre ese asunto». Mou finalizó con un piropo de los buenos para el francés Raphael Varane: «Va a ser mejor que Laurent Blanc, porque será tan bueno como él pero más rápido».
Mi nombre es Feyd-Rautha, na-Barón Harkonnen y vocalista de The Police.
|